En las dos últimas décadas los tratamientos con implantes dentales se han popularizado, y con ello han comenzado a aparecer los primeros mitos.

Una de las preguntas más frecuentes que nos suelen plantear nuestros pacientes es si a ellos les provocarán rechazo los implantes, pues bien, tenemos que explicar que no existe un rechazo entendido como tal en los implantes dentales, ya que son de una aleación titanio, un material totalmente biocompatible, que no provoca rechazo en el organismo. Lo que sí puede suceder es que dicho implante no se osteointegrara, es decir, que el hueso no sea capaz de “agarrarlo”, en cuyo caso la mayoría de las veces se puede recolocar sin mayores problemas. Esto sucede aproximadamente en un 2% de los casos.

Otra de las cuestiones que más habitualmente se presentan es si se sufre dolor durante o tras la intervención. Para responder a esta pregunta deberíamos diferenciar entre diferentes casos y técnicas, ya que no será lo mismo colocar un único implante con buena disponibilidad de hueso y encía, que un caso en el que exista un déficit de alguno de estos tejidos y hubiera que realizar algún procedimiento de regeneración ósea o injertos de encía. En cualquier caso, durante el momento de la intervención el paciente no debería sufrir ningún tipo de dolor, y tras la misma, si se siguen las pautas de medicación establecidas la molestia no debería impedir el desarrollo de la vida diaria normal.

Por último, y no por ello menos importante: ¿son los implantes dentales para toda la vida? A esta pregunta no es posible responder de manera general, pero si que se deben dar unas instrucciones individualizadas de mantenimiento para que la duración de la rehabilitación con implantes sea duradera y satisfactoria durante toda la vida y, si surgiera algún problema, detectarlo y tratarlo lo antes posible, ya que esto favorecerá el pronóstico de la misma.

Si después de esta lectura te queda alguna cuestión, ¡no dudes en preguntarnos!

By Markel Diéguez